domingo, 22 de agosto de 2010

"Origami Escolar X" o "Método Lermeño para doblar una silla de una caja de cartón"

Bueno, una pequeña historia detrás de este modelo, esta caja es el tradicional ejercicio de doblar una silla de una caja de cartón, que resista perfectamente a una persona y sus herramientas, y trabajada con la menor cantidad de piezas posibles, un proyecto que solo disfrutaron los diseñadores industriales y yo, y dudo que realmente lo hayan disfrutado los diseñadores. Lamento no anexar fotos de la silla real a esta entrada, pero en este momento se encuentra recluida en una bodega de alta seguridad (choooro) en los salones de arquitectura. Anyway, para los que se interesen en eso, la base de la silla fue un cartón corrugado doble de 80*120, si mal no recuerdo. En fin, he aqui el procedimiento (sencillo).
CP. El problema principal con el cartón es que el grosor de este impide muchos dobleces (obvio) pero tampoco sostiene los dobleces, por tanto, cualquier forma que quiera ser conservada requiere de "algo" que la aferre a la posición que le corresponde. La forma del asiento se conserva con una palanca divertida en el lado izquierdo del CP, y la banca con un par de ganchos (pegamento), señalados con una O en el diagrama.
diagramas silla de cartón
Mhjm, sobre otros asuntos. No tengo fotos de la convención de este año (genio ¬¬), diseños nuevos, dos, pero como ya los he llamado, intrascendentaloides. Ideas nuevas, no, plegado frecuente, tampoco. Nada de nada...

viernes, 14 de mayo de 2010

Origami escolar II

Hola, feliz mundo del Origami. No, no tengo diseños nuevos (lo he intentado, lo juro! pero por alguna razón no logro concretar nada, no se si porque me desespere muy rapido, porque los modelos que he intentado recientemente sean muy dificiles, si porque mis parametros cambiaron y aun no me adapto, no lo se) pero lo que es que el origami ha sido especialmente util en estos ultimos meses apestosos de estrés y prisas. Como prueba de ello quiero compartir con ustedes dos trabajos, uno es un ensayo sobre porque el origami puede/debe ser considerado una forma artística, y el otro es el clásico ejercicio sobre como hacer una silla funcional a partir de cartón. Para no saturarlos, he decidido (este último segundo) que primero les daré uno y luego les daré el otro. Así pues, he aqui el ensayo que escribí.

Del Arte Plegado
Cuando el personaje promedio escucha la palabra origami, y entiende el significado de ésta, su primer pensamiento tenderá a la característica imagen de los niños doblando pequeños aviones y animales de sencillas hojas de papel.Sin embargo, si bien esta imagen no es errónea, tampoco abarca la verdadera generalidad de lo que es el origami y su exuberante desarrollo. En los últimos cincuenta años el origami se ha transformado de una curiosidad histórica a una fructífera actividad alrededor de todo el mundo que involucra niños, jóvenes y adultos, muchos de los cuales han desarrollado nuevos modelos y técnicas nunca antes vistas. “La historia del origami, o papiroflexia, está ampliamente recopilada en libros. Lo que no se dice frecuentemente es que el arte del origami es relativamente moderno”. Michael La Fosse abre con estas palabras su libro “Advanced Origami”, siendo él uno de los primeros entre muchos en buscar aceptar al origami como una forma artística.

El propósito final de este ensayo es pues, descubrir qué tan cierta es la tesis de los maestros de considerar al origami como una nueva expresión del arte. La objetividad de este enfoque es frecuentemente atacada dado que sus exponentes siempre tienen la particularidad de ser practicantes del origami a su vez. Si bien el autor de este ensayo también ha trabajado esta actividad un cierto tiempo, el punto de vista fundamental será de cómo es tratado el arte en general, enfrentándolo a las cualidades que hacen de las bellas artes, arte en sí.

Para poder calificar a una actividad humana de artística, es preciso entonces, definir en primera instancia cuáles son los parámetros que hacen de una actividad o su resultado una pieza de arte. Sin embargo, esta norma ha sido esquivada a lo largo del tiempo, a manos de grupos relativistas que califican como arte solamente a las piezas que ellos eligen. La contraparte de su postura impaciente, es desde luego, la negativa de grupos previos, desencadenando un debate generalmente cargado de intolerancia y cuyos frutos tienden a ser contraproducentes o simplemente inexistentes. Este tipo de enfrentamientos improductivos no es en lo absoluto el fin de este texto, por lo tanto, aparece la necesidad forzosa de determinar el arte. Subjetivo y absurdo sería el imaginar que en este ensayo se encontrará el hilo negro que determina que actividad es artística y cual no, lo es, pero para el caso particular del origami, se confía en que la cuestión se resuelva.

Pero al enunciar este propósito aparece el primer dilema importante de este asunto, pues uno de los enigmas más complicados de la historia en materia filosófica ha sido el definir el arte. Y así como definirlo, establecer sus características, fines y diferencias con toda actividad humana alterna. Por inclinarnos en un bando, podemos citar la opinión de Immanuel Kant: cuando dice que el arte se diferencia de la naturaleza, de la ciencia y del oficio (Crítica del juicio 230-237), en tanto es actividad humana, libre, y su realización no está ligada al conocimiento de sus procedimientos.

En esta definición hay cualidades que pueden ser argumentadas. Por mencionar una, la libertad. A primera vista, pareciera evidente y forzoso que la obra de arte debe ser libre para poder existir. El argumento de Kant es que el arte no es oficio, ya que el oficio, en su calidad de trabajo, es tedioso y el artista no puede producir arte si ve su trabajo como obra de hastío. Sin embargo, puede presentarse el escenario de las obras de arte a comisión. Imaginemos el caso de un pintor que recibe la encomienda de trabajar sobre el retrato de un personaje cualquiera. Al realizarlo, su actividad será en efecto humana, cumpliendo con la primera característica. Y por otra parte, la efectividad de su trabajo no estará vinculada a qué tan bien conozca el mecanismo interno de su trabajo y materiales, sino a su maestría con el desempeño externo de sus herramientas, cumpliendo entonces con el segundo punto. Pero su libertad se halla ahora atada a las condicionantes de su cliente. Y ya sea por pacto económico o moral, este individuo no se encuentra ya en posición de siquiera decidir si ejecutará la obra o no. A pesar de esto, la probabilidad de que numerosos retratos a lo largo de la historia hayan sido trabajados de tal forma es muy alta, y a pesar de esto, trascendieron como obras de arte. Entonces, si la libertad no es un factor determinante para lograr que una pieza sea artística, al menos favorece que llegue a serlo.

Independientemente de esto, sabemos que al menos las llamadas Bellas Artes entran en su generalidad como arte bajo el concepto de Immanuel Kant. Colocando al origami junto a una de estas artes: la pintura, por escoger un escenario, vemos que en ambas la fuerza prioritaria que trabaja es la de la representación, ya sea de un sujeto real o abstracto, retocada con la expresividad del artista. Y subordinada a esta representación aparece un análisis matemático de la ejecución de esta. Numerosos pintores a través de la historia han apelado a proporciones matemáticas para balancear sus obras y dar la apariencia estética mediante formulas preestablecidas. De la misma forma, los origamistas tienen la opción de trabajar sus diseños desde un punto de vista matemático, o de no hacerlo. Sin embargo, esta decisión no está forzosamente vinculada al valor artístico hipotético que tendría la obra final (Lang Origami Design Secrets 5). En efecto, así como en la pintura, elementos como el balance y la proporción pueden ser controlados mediante estas variables. Por otra parte, puede tomarse su libertad como conveniente pero no indispensable, y el conocimiento de sus mecanismos como útiles e impulsadores, pero no determinantes.

Mediante esta simple lista de características, aparenta entonces que el origami cumple con los parámetros que estableció Immanuel Kant, y por tanto, el origami puede ser considerado una forma de arte. Por otra par, la premisa principal de la propuesta de Kant no está en que es lo que no es arte, sino que gira alrededor del concepto de la belleza y la estética. Para Kant, el arte estético es aquel cuya función inmediata es generar placer en el espectador. Pero para llegar al grado de arte bello, este placer no debe basarse únicamente en las sensaciones puras, sino que estas llegan al espectador como modos de conocimiento, esto es, como un mensaje concreto desde el artista.

Pero es importante recordar que el arte encuentra mucho de su triunfo y apreciación en su cualidad de unicidad. Las piezas artísticas pasadas no serían tan simbólicas si se hubieran repetido una y otra vez. Quizá pudiera objetarse el caso de la imprenta, que convirtió a la literatura en una actividad popular al poder reproducir una obra cientos de veces. Sin embargo, cierto es que el hecho de haberla impreso mil veces no hace que de pronto aparezcan mil obras de arte. La obra de arte es una sola, no siendo el papel y tinta, sino siendo el contenido de ellas. Pudiera decirse que en el momento de ser impresa y multiplicada, esta obra de arte se convierte en un objeto ideal, como se refería Sócrates a la idealidad de todas las cosas. Esto es, que aún cuando se perdiera el escrito original en el que el autor plasmó su obra, y tan solo quedaran las miles de copias reproducidas por la imprenta, la obra de arte sigue siendo una sola, y contenida en todas y cada una de las copias que de ella se han hecho. Por tanto, el arte no necesita estar confinado a un solo objeto para ser llamado como tal.

En un caso más semejante al origami, más allá de la literatura, puede tomarse a la música. A diferencia de la literatura, la reproductibilidad de la música no existe de la forma en que existe de la literatura, no al menos hasta la aparición de los medios digitales. Es probable que no se conserven las partituras originales de Mozart. Pero aún cuando así fuera, su arte ha trascendido, y no requiere de esta originalidad para ser apreciada como tal. Por otra parte, no es posible saber cómo es exactamente que sonaba cuando el mismo músico la compuso y ejecutó por primera vez. Pero no es por la ejecución que sus composiciones son calificadas de artísticas, sino por la composición ideal que en su partitura ha quedado. De la misma forma en el origami, un modelo puede ser plegado, y posteriormente, convertido a instrucciones, y con ello recibirá cientos de reproducciones, tan variantes en su calidad y belleza como lo es la interpretación de una orquesta sinfónica contra la flauta de un infante de primaria. De nuevo, su triunfo artístico es un objeto ideal, reproducible como aspiración. Y en el caso del origami, hasta el día de hoy no existe una imprenta de modelos, sino que cada reproducción debe hacerse siguiendo las instrucciones del autor de la obra, retocándola con expresividad.

Y sin embargo, aún dentro del origami existen piezas que, a pesar de existir la posibilidad de reproducirlas, poseen por sí mismas un valor aurático (Bolívar Echeverría, Introducción La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica), es decir un valor especial vinculado a su unicidad. En esto puede citarse la pieza particular “Ryu Zin”, plegada por Satoshi Kamiya en el 2005, la cual representa a un dragón oriental rugiente. Esta pieza es famosa en parte por su altísima complejidad técnica, pero también lo es por la impecable ejecución que el origamista realizó de ella. De tal forma es esto, que a pesar de que numerosas personas han logrado descifrar las complejas instrucciones para esta pieza, no parece que compartan el valor de la pieza original. Por el contrario, a cada ejecución realizada el aura de la pieza original aumenta cada vez más. Cuando, eventualmente, esta pieza sea destruida, o háyase perdido por alguna razón, no se habrá salvado el Ryu Zin como un objeto ideal, sino que habrá desaparecido por completo. Una ejecución posterior, de la misma calidad del actual, es posible, pero entonces muy probablemente deberán ser consideradas obras de arte diferentes, vinculadas por un patrón común.

Cómo se dijo al inicio de este ensayo, el concepto de arte es difícil, si no es que imposible de definir. Sin embargo, estudiando los parámetros que logran que las bellas artes sean consideradas arte, es posible afirmar en efecto que el origami es un arte, ya que sus cualidades son indistinguibles de artes semejantes. Respecto de la base matemática, es tan posible hacer uso de ella como de no hacerlo, tanto en la pintura, la música, la escultura y el origami. La capacidad de reproducción de objetos concretos o abstractos, retocados por la expresión del artista es equivalente en la pintura, escultura y origami. La reinterpretación de figuras no afecta su cualidad artística, tal como pasa en la música. Y aun así, figuras especiales pueden ganar un aura, de la misma forma en que sucede en la pintura y escultura. Por esto, me parece necesario considerar al origami como una forma de arte.

Fuentes
  • La Fosse, Michael. Advanced Origami. EU: Tuttle Publishing, 2005
  • Lang, Robert. Origami Design Secrets. EU: AK Peters, 2003
  • Sánchez Vásquez, Adolfo. Antología de estética y teoría del arte. México: UNAM, 1982
  • Benjamin Walter. La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica. México, DF: Itaca, 2003.

jueves, 14 de enero de 2010

Buho


Buho, originally uploaded by Finward.

Aloh, solo estoy probando la funcionalidad de las fotos de flickr en blogger. Saludos =D

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Levantándose de entre los muertos

Xiale, dirá usted, amigo lector, viendo el título apocalíptico de esta entrada. Pero no, obvio su fin no es apocalíptico, caray! es un blog de origami, por favoooor. (Cadena de debraye... veremos en diez años una película en que los japoneses hayan predicho el fin del mundo??? Ya lo veo en marquesina: "2020" starring: Hunanori Katsumoto, Fanahiri Origami, Xialetodo Nitipases, espero que los productores japoneses hagan algo más fresón para matar al mundo que los gringos... los antiguos samurais codificaron en los dobleces de la grulla el fin del mundo... cuando marte se alínee con venus, el ki del espíritu de las aguas clamará a Kraxchian y Bahamut nos -tratará- devorará a todos, pero obvio, vendrá Pikachu y junto con Kirin y Godzilla construirán el Sandrok y al final, cuando ya no quede esperanza... resultará que todo fue un sueño de Shaka de virgo y dirá "dunotbabar"... jejeje, quizás si tenga futuro como guionista de hollywood)
En fin, regresando al mundo real, me complazco en informarles que he sobrevivido al peor periodo origamístico de mi vida a la fecha, que es seguro que se volverá a repetir, desde luego, pero al menos hoy puedo reportar que tengo tiempo libre suficiente como para ponerme a diseñar, doblar, diagramar y dar vueltas todo el día... bueno, la verdad miento, este hermoso periodo de vacaciones que justo a comenzado parece no ser tan épico como lo imaginaba, pero en fin, me saber que usted no estar aquí para compadecerse de nadie, sino para ver algo divertido. Y aqui, algo divertido presentaré... (redoble de tambores...)
Tatan! Recordará usted un modelo que plegué hace cosa ya de un año (11 meses, para ser exactos). Este modelo nació para dos cosas: una! Competir en un concurso mensual de Thekhans y dos! para diseñar un marchosias, simplemente. El Marchosias (cosa que no se me hace muy divertida, sinceramente) es un demonio que toma la forma de un perro con alas, y según mis fuentes, es malo, muuuuy malo . Es también gracias a él el título de esta entrada. Bueno, antepasados origamísticos del Marchosias como Marchosias -no como perro alado- solo conozco uno, el famoso modelo de Ryo Kamiya.
Para este modelo, realice algunas asunciones que ahora me parecen erróneas, por ejemplo, la simetría diagonal me parecía un concepto forzoso para este modelo, así como la cola desde una punta central, o la cabeza construida mediante añadidos.
En fin, creo que el verdadero logro de este modelo fue el haber sido diseñado casi por completo en una estructura fluida de 22.5 grados. A partir de este modelo comencé mi teoría sobre los modulos de construcción a 22.5º, teoría que tiene aún muchos hoyos, algunos causados por las mismas figuras que ayudaron a estructurarla. A continuación les presento el CP de este modelo:
Como pueden ver, la cabeza es la esquina superior izquierda del modelo; las patas, las puntas que salen a la mitad del cuadrado en los cuatro lados, la cola la esquina opuesta a la cabeza y las puntas laterales, las más grandes, son las alas. Ahora, este modelo fue diseñado en un principio simplemente en un BP, sin embargo, la especialidad de este apareció cuando todo fue adaptable a la estructura de 22.5º. E inclusive, la primera vez que lo plegué me pareció un modelo sumamente exitoso, quizá deteriorado después por el hecho de que la cabeza carecía de varios detalles que había imaginado al principio. Pero fuera de esto, me parecía un resultado bastante satisfactorio.
Bueno, el modelo quedó, y no quise molestarme por él posteriormente. Sin embargo, el papel se fue degradando, y finalmente concluí un día, que debía plegarlo de nuevo. Quizá cambiaría un poco el diseño, para que la cabeza ocupara más papel, y pudiera hacerla lo que había imaginado en un principio. Pero algo, algo, no me dejaba doblarlo. No tenía ganas. No por flojera tradicional, que a menudo no me falta :(, sino por que el modelo incluso no me lo permitía. Y finalmente, decidí descubrir que era lo que me molestaba. La cola, diseñada para salir del centro del cuadrado y ocupar todas las capas en una melena densa, poseía la terrible característica de que para tener cambio de color, debía consumir todo el papel desde esta punta central hasta el final del cuadrado. En el CP de arriba, toda la sección que va desde la única punta central hasta donde deje de dibujar lineas. Si aumentaba el papel destinado a la cabeza, sí, incrementaría el detalle en patas, y daría más papel a alas; pero para mantener el estilo de alas que había logrado, tendría que agregar aún más papel al fogón de la cola. ¿Valía la pena este desperdicio de papel? No, pero no me atrevía a aceptar que en efecto, no servía.
Un día, mientras estaba perdiendo tiempo en la cafetería de mi escuela, lamentándome por no poder plegar nada recientemente, me pregunté: Bueno, no puedes plegar nada en este momento, pero... ¿qué te impide diseñar algo?
Y en fin, solo para mantenerme entretenido, dibujé el siguiente CP.
No recuerdo cual fue el móvil para rediseñar el marchosias, ni tampoco que fue lo que me inclinó a cambiar la simetría. Solo sé que quise respetar una cosa, la forma de las alas. Dato inútil del día: en mis anotaciones, cuando diseño un modelo con alas, trato de preocuparme lo menos posible por estas, así, su estructura suele ser nueva en cada diseño que hago, y cada modelo tiene así un estilo nuevo de alas. Bueno, mi marchosias tenía, y sigue teniendo, una especie de ala emplumada con dos niveles, pero no intercalados, sino como si fueran cuatro alas, sin dejar de ser dos... Eso mero.
En fin, hace poco decidí plegarlo. No tenía muchas ganas de hacerlo. La estructura es vieja y la he usado en muchísimos modelos: simetría de libro, cabeza desde el centro hasta el borde superior para que las capas den detalles, puntas superiores son las que consumen más papel, en la parte inferior las puntas se separan para diferentes detalles, y pequeños ajustes compensan el modelo. Modelos míos con esa estructura: Nazgul, Therizinosaurio, Angel, Pterosaurio, y ahora, el Marchosias.
En fin, lo plegué, y para mi sorpresa, no tuve que hacer siquiera más ajustes. El modelo funcionaba desde el principio.
Ahora, sobre este modelo
Ventajas:
  • Se ve chido
Desventajas:
  • Estructura predecible
  • Plegado aburrido
  • Poca innovación en general
En resumen, aparece ahora frente a mí esta pregunta: en estos once meses de puente entre un modelo y otro ¿qué progreso hubo realmente? El modelo, técnicamente, sufrió un retroceso. Sin embargo, estéticamente, me parece que el progreso fue bastante bueno. Perdió numerosos cambios de color, sí, pero la posición es definitivamente más imponente. Mucho más acorde con el ideal del personaje representado. Por otra parte, un buen parámetro para el diseño de modelos es imaginar como sería el origami "ideal" de cierto modelo. Cómo sería el mejor modelo posible. Y este modelo, no es clásico, no es ideal, no es el mejor posible. Es chido, si, pero no trascenderá. Quizás ni siquiera lo vuelva a plegar después de este.
En fin, esta y otras preguntas semejantes son con las que he estado merodeando, y cada vez tengo menos tiempo para contestarlas a gusto, así que deséenme suerte!

sábado, 29 de agosto de 2009

CP Nazgûl

Claro! Las convención pasada también fue el debut de mi nazgul a pie, que viene siendo la versión sencilla de mi nazgul a caballo. Así pues, les presento las primeras fotos, por que como había prometido este CP, bueno, aqui se los dejo. Espero que lo disfruten tanto como yo lo he disfrutado. El CP esta dividido en dos, la izquierda tiene detalle del plegado de las manos, y la derecha es el puro BP a 16 con detalles en 32. Como referencia, es probable que les sirva este dibujo, pero es mucho más fácil ver ese proceso como plegado directo, que del CP se ve mucho más feo de lo que realmente es. Basta con un zig zag abierto sobre todas las capas, y luego un par de hundidos en las capas a 16 para pasarlas a 32 y dejar libres las ocho capas de los dedos.... Es más fácil de lo que parece, pero bueno, si seguis pensando que es demasiada lata, ps bueeeno, supongo que haré un diminuto fotodiagrama para ello.